CAE EN PUCALLPA PRESUNTO ASESINO DE AGENTE DE LA DEA
Tras casi una década de búsqueda
CAE EN PUCALLPA
PRESUNTO ASESINO DE
AGENTE DE LA DEA
Casi diez años después del asesinato del suboficial de primera de la Policía Nacional del Perú, Edgar Wilber Quispe Rojas, quien realizaba labores para la DEA en el Vraem, agentes policiales capturaron en Pucallpa a uno de los principales investigados por este caso ocurrido en el año 2016.
El detenido fue identificado como Paul Gerson Laura Bautista, alias “Pollo”, quien fue intervenido por efectivos de la comisaría de Pucallpa durante un operativo de control de identidad realizado en la cuadra 11 de la avenida Sánchez Carrión, en el distrito de Callería.
Según informó la Policía, durante la verificación de sus datos en el sistema policial se confirmó que presentaba una requisitoria vigente por su presunta participación en el asesinato del agente antidrogas.
De acuerdo con las investigaciones, Laura Bautista habría actuado como informante y habría conducido al suboficial Quispe Rojas hacia una emboscada organizada por presuntos narcotraficantes en el centro poblado San Cristóbal, distrito de Pichari, en la jurisdicción del Vraem.
El crimen ocurrió el 16 de agosto de 2016, cuando el agente del Grupo Especial de Inteligencia Antidrogas realizaba una operación encubierta relacionada con el tráfico ilícito de drogas. El suboficial se encontraba acompañado de un colaborador identificado como Walter Damiano Machacca, alias “Paisa”.
Las investigaciones señalan que ambos fueron interceptados durante el operativo. Días después, el cuerpo de Quispe Rojas fue hallado enterrado, atado de pies y manos, y con evidentes signos de violencia.
Según las pesquisas, el policía había viajado a la zona tras recibir información sobre el presunto traslado de aproximadamente 350 kilos de droga hacia una pista de aterrizaje clandestina ubicada en Urubamba.
Las autoridades sostienen que la operación habría estado vinculada al clan liderado en aquel entonces por Efraín Bañico Quispe y que la información sobre la ruta habría sido proporcionada por el contacto conocido como “Paisa”.
Con el avance de las diligencias, la Policía concluyó que el asesinato habría sido parte de una emboscada planificada contra el agente antidrogas, en un caso considerado como una traición dentro de la operación encubierta.
La Dirección Antidrogas informó que anteriormente ya fueron capturados otros presuntos involucrados en este crimen. Las investigaciones continúan para determinar la responsabilidad de todos los implicados vinculados al narcotráfico en el Vraem. J.Castillo

