La quebrada Tushmo es cloaca de desagües

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Nada y nadie hace que los “humanos” aprendamos de las malas experiencias vividas. Ni el letal virus COVID-19 despierta al “humano” para aprender ser amigable con la naturaleza, con nuestro planeta, con nuestro hogar.

Por ejemplo, hace un poco más de 40 años, la quebrada Yumantay, que nace en grandes pantanos y aguajales del distrito Campo Verde y que su cauce cruza la ciudad de Pucallpa, era una cuenca con aguas limpias, donde miles de árboles de Renaco y abundante población de peces y fauna silvestre la tenían como sus refugio.

Ahora, Yumantay solo es una cloaca, donde todas las aguas servidas, desagües de los centenares de asentamientos humanos de Pucallpa, Yarinacocha y Manantay, van a esta quebrada que vierte sus aguas al río Ucayali.

El gobierno regional, a través de la Gerencia Regional Forestal y Fauna Silvestre (Exinrena), en la gestión del abogado Jorge Velásquez, ha gastado casi medio millón de soles en un estudio, según los papeles para recuperar la quebrada Yumantay, sin embargo, a la fecha aún no se sabe nada de los resultados.

Mientras tanto, la quebrada Tushmo, en el distrito Yarinacocha, sigue el nefasto camino de Yumantay. Es decir, todos los desagües de muchos asentamientos humanos de Puerto Callao, van directamente a esta cuenca que discurre sus aguas a la laguna Yarinacocha.

Con la complacencia, aval y participación directa de exalcaldes del distrito, la quebrada Tushmo va en camino a ser otro gran desagüe de la urbe. Los exalcaldes, con recursos económicos del Estado, han promovido extensas invasiones de tierras ubicadas a orillas de esta quebrada, llegando luego a realizar grandes obras de aperturas de calles y alcantarillas, para “interconectar” a estos pueblos.

A partir de la instalación de miles de familias en estos asentamientos humanos, el atentado ecológico se consumaba y efectuaba a vista y complacencia de las autoridades locales; miles de árboles de Renaco eran talados para leña. El cauce natural de Tushmo eran cerrado para abrir calles. Hoy estos espacios simplemente son pequeñas lagunas muertas, llenas de aguas servidas que están contaminando y enfermando a quienes habitan sobre ellas.

La quebrada Tushmo colinda con el terreno de la Universidad Nacional Intercultural de la Amazonía-UNIA, casa de estudios que es parte del problema, simplemente porque parte de sus aguas servidas van a parar a la quebrada. ¿Tiene algún plan de contingencia esta universidad para salvar a esta histórica cuenca? (Colaboración: W. La Torre)

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