Empresario baleado en la cabeza será sepultado en Lima

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Según hipótesis de la policía, el occiso en vida era militar porque estaba prestando sus servicios en la Marina de Guerra del Perú, y el miércoles último, cuando fue interceptado por los delincuentes, llevaba consigo 30 mil soles, pero lo curioso es que los hampones no se llevaron la plata, sólo acabaron con su vida.

Pucallpa aún no se recuperaba del último suicidio del niño de 10 años, la noche del miércoles último, la ciudad se volvió a teñir de sangre. Luis Alberto Salas Díaz, de 42 años de edad, se ha convertido en la nueva víctima de la delincuencia que se enseñorea en nuestra ciudad, con un certero disparo en su cabeza.

La delincuencia no le da tregua a las autoridades que siguen durmiendo en sus laureles, este hombre fue ultimado el miércoles por la noche de un disparo en su cabeza en el distrito de Manantay, supuestamente, al resistirse a ser asaltado por tres hampones provistos de armas de fuego.

Los constantes asaltos con subsecuente muerte revelan el alto grado de inseguridad ciudadana y la manifiesta incapacidad de la policía nacional del Perú y autoridades de poner a buen recaudo a los malhechores que vienen actuando con total impunidad de día y de noche en la región.

Mientras tanto, su familia y amigos moteros de Pucallpa, que llegaron a la funeraria que les brindó el servicio, pidieron justicia y esperan que puedan dar con los delincuentes que acabaron con la vida de un hombre trabajador, que no le hacía daño a nadie con sus labores diarias como empresario.

La noche del asalto, el ahora, ex marino, llevaba consigo 30 mil soles que era para comprar un terreno, pero iba acompañado de otros dos amigos, uno era su compañero marino en actividad y otro, dado de baja. Después que los hampones le balearan, sólo se marcharon sin quitarles nada de dinero, añadió la fuente. (Miller Murrieta)

 

 

 

 

 

 

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