Nunca antes en nuestro país se había presentado la opción de un trasplante hepático de alta complejidad, denominado así porque antes y durante la operación el paciente presentó complicaciones que exigieron a los médicos del Seguro Social de Salud (EsSalud) reconstruir las venas principales del hígado para salvarle la vida.

Este es el caso del joven piurano Pedro Gálvez, de 33 años, quien padecía de cirrosis hepática autoinmune más una severa hipertensión del sistema venal, una grave enfermedad que lo colocó como el primero en la lista de espera nacional para un trasplante de hígado. De no someterse a esta operación,los médicos le habían pronosticado un 76% de probabilidades de morir en los próximos tres meses.

El jefe del Departamento de Trasplante del hospital G.Almenara, José Chaman Ortiz, explicó que previo al trasplante se realizaron los estudios médicos correspondientes que garantizan el debido planeamiento de la cirugía, hasta que, en plena operación quirúrgica, aparecieron las complicaciones. Pedro Gálvez había presentado problemas de orden vascular que no solo ponían a prueba los conocimientos médicos de los galenos, sino que los forzaba a tomar decisiones inmediatas y oportunas. Estaba en juego una vida.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí