El Ing. José Del Carpio, investigador del IGP, explica que los lahares no necesariamente suceden cuando el volcán está en erupción, lo cual ha quedado demostrado con el evento registrado ayer en Ubinas.

“Este volcán finalizó su última erupción en enero de 2017. La red de vigilancia permanente del IGP sobre este macizo puede registrar las señales particulares asociadas al descenso de fluidos. Estamos en la posibilidad de advertir a las autoridades ni bien inicia a descender un lahar”, precisa.

El Instituto Geofísico del Perú, entidad responsable de la vigilancia sísmica y volcánica en el país, recomienda a las autoridades de la región Moquegua y a la población del valle de Ubinas mantenerse alertas ante la futura ocurrencia de nuevos lahares, ello en el contexto del vigente periodo de lluvias.