El pasado 4 de diciembre, familiares de la estudiante de enfermería Marisol Estela Alva reconocieron que el cuerpo hallado ese mismo día en un cilindro en Villa María del Triunfo era el de la infortunada joven, natural de Cajamarca.

La Policía informó que el hallazgo del cuerpo fue posible gracias a la denuncia interpuesta por un grupo de vecinos sobre la presencia de cuatro personas, aparentemente extranjeras, que se hallaban en una zona descampada de la avenida Pachacútec, manipulando herramientas en el interior de un pozo.

Según los vecinos, estos desconocidos, al ser descubiertos y no poder explicar su presencia en la zona, contestaron de manera agresiva y amenazante a los pobladores.

Al advertir la llegada de numerosos pobladores, los cuatro desconocidos abandonaron sus implementos (guantes y botellas vacías de ácido muriático), abordaron una van ploma y emprendieron la huida. La van fue hallada días después y se supo que era alquilada por Estebes Rodríguez para repartir productos comestibles.