Un jugador del equipo de fútbol americano está siendo acusado de matar a una joven en Indiana, Estados Unidos, porque ella no le dijo “a tiempo” que estaba embarazada. Ella tenía seis meses de embarazo y ya había hablado con el padre de su hijo sobre su estado. Sin embargo, este la asesinó porque él no quería ser padre. Fue brutalmente acuchillada y asfixiada.

Luego él dejó el cadáver en una restaurante cerca a su casa. Colegio donde ambos estudiaron. El joven, de apellido Trejo, comentó que se estaba preparando para matarla, ya que en Indiana solo se permite el aborto hasta la vigésina semana de embarazo. Ella estaba decidida a tener al bebé, pero esa idea a él no le gustó.

El joven, luego de matarla, tiro el cuerpo de la joven en un basurero de un restaurante y luego fue al río para tirar el teléfono de ella y su cuchillo. La madre de ella fue quien empezó a sospechar del joven, pues ella le dijo que iba a salir para verse con él y jamás volvió.