La espera y los ensayos valieron la pena. María y Bryam practicaron una semana lo que le dirían al gobernador cuando volviera al colegio. Le recordarían sus promesas vertidas en campaña y los abrazos que repartió cuando pasó por Saposoa.

Era noviembre del 2018. Pero ahora estamos en el 2019 y la banda de música toca a todo pulmón cuando Pedro Bogarín ingresa al Colegio AgroIndustrial de Saposoa, Ernesto Chávez Támariz. Recorre los talleres de soldadura, industria del vestido, carpintería, mecánica e industrias metálicas y comprueba que nada ha cambiado, que el buen inicio del año escolar, aquí no fue tan bueno que digamos. “Vamos a cumplir la promesa de campaña.

Este colegio es un ejemplo y piedra angular en Saposoa para que nuestros chicos salgan con conocimientos que les permitan introducirse rápidamente a la cadena productiva. Este modelo debe replicarse”, expresó el gobernador ante el aplauso de padres de familia, profesores y alumnos.

Asimismo, adelantó que este centro educativo recibirá maquinaria nueva y mobiliario idóneo para que la juventud reciba instrucción de forma digna, pero, sobre todo, moderna. En ese sentido, apuntó que se traerán máquinas y herramientas para todos los talleres productivos y se cambiarán las carpetas y se brindará la logística necesaria en cuando a multimedia.

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