Atan solo días de dar inicio al año escolar 2019, los docentes de la Institución Educativa N° 60097 «28 de Julio», ubicado en el asentamiento del mismo nombre en el distrito de Belén, tendrán la difícil labor de dictar clases en un plantel inundado.

El centro educativo permanece completamente aislado, y el nivel del agua sobrepasa el metro de altura, por lo que la única forma de llegar sería en bote, pero muchos de los niños que allí estudian no tienen como llegar, motivo por el cual sus padres no saben cómo harán para que sus hijos consigan ir al plantel.

A esto se le tiene que sumar las precarias condiciones de la escuela, que parece caerse a pedazos, ya que ni siquiera paredes firmes posee, tampoco el mobiliario adecuado, y ni las pizarras.