Luís Enrique Ávila Escobar, de 42 años de edad, no encontró mejor manera de protestar, que encadenándose al frente de la Corte a fin de captar la atención de los magistrados que, a decir verdad, pasaban por su delante, pero lo ignoraron en todo momento, lo que motivaba al hombre a seguir en su lucha.

Informó que la juez de familia de nombre Jessica Ochoa, habría cometido una exageración al enviar a su menor hijo de iniciales AAZ, de 8 años de edad, a la aldea de niños San Juan hace dos semanas atrás, luego que el infante fuese encontrado por la policía de Yarina camino a su domicilio en la avenida Amazonas con Guillermo Sisley.

Sostuvo que su menor hijo se había ido a la casa de su madre Hellen Smit Tuesta Piña, y de ahí estaba regresando a su casa. Y por ello explica que su niño, no estaba abandonado o deambulando en la calle sin rumbo. Por ello, exige a la letrada que le devuelvan a su hijo porque él es padre y madre desde su separación con la mujer.

Hubo algunos curiosos que se acercaban al hombre a brindarle agua, pues él, se encontraba realizando su protesta en pleno sol. Ningún funcionario del Poder Judicial salió a atenderle. Trascendió que Ávila Escobar sería un paciente con esquizofrenia y que las autoridades decidieron enviar a su menor hijo a la aldea porque estaba en abandono, tanto del padre como de la madre

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