El Director de Salud ambiental, Daniel Mori, sostuvo que más de 170 soldados de la salud diariamente visitan las viviendas, para quienes pidió brindarles facilidades permitiéndoles el ingreso a sus viviendas. A comparación del año pasado, los casos se encuentran reducidos casi a su mínima expresión. Sin embargo, el funcionario, demandó a la población a no bajar la guardia y por el contrario a continuar con la eliminación de los criaderos.

Durante la supervisión a los inspectores, conocidos también ahora como soldados de la salud, se encontró una vivienda convertida en foco infeccioso por la gran cantidad de criaderos.

En la misma vivienda también se hallaron llantas, un inodoro viejo, latas con larvas del zancudo trasmisor del dengue e incluso el caparazón de un caracol colgado de un árbol llena con agua de lluvia. Según las creencias ancestrales, los restos del molusco evitan que los frutos del árbol caigan antes de tiempo. Aunque no existe evidencia al respecto, lo único cierto fue, que se había convertido en un criadero.

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