Cargaron como todas las mañanas sus baldes hasta el terreno donde tienen un pozo de agua para juntar este líquido vital, se dieron con una desagradable sorpresa. El terreno estaba cercado con calamina y dentro hay unos hombres construyendo una casa y, junto a ellos, los acompañaba un abogado.

Y es que, el terreno del asentamiento humano 6 de julio, ubicado cerca a José Olaya, que les otorgaron para la ejecución de un pozo tubular de acuerdo con un proyecto de servicios básicos, habría sido vendido por su propietaria a una vecina del sector, quien sin previo aviso les cerró el predio y les dejó sin el líquido vital.

Así es, de sed y preocupados se encuentran los vecinos del asentamiento humano 6 de julio en la jurisdicción de Yarinacocha, puesto que la propietaria del terreno que hace varios años les donó para la construcción del pozo tubular, acaba de vender el mismo predio a una vecina que ahora se niega a llegar a un diálogo con sus vecinos.

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