Tras el megaoperativo realizado la madrugada del jueves, de manera simultánea en Pucallpa, Contamana y Lima, donde la PNP y el Ministerio Público lograron desarticular una organización criminal dedicada al lavado de activos, que lideraba desde prisión el ex presidente regional Jorge Velásquez, el viceministro de seguridad pública confirmó que hay otros peces gordos en la mira y que están por caer. Y es que, serían más de ciento veinte los involucrados en el “caso Velásquez” para la policía y fiscalía de lavado de activos, el expresidente regional se valía de una red de testaferros con los que incluso llegó a montar una línea aérea regional, y habría adquirido otros bienes aparentemente ilícitamente. Uno de los detonantes es, el allanamiento de cinco inmuebles donde se incautaron equipos informáticos. Asimismo, confiscaron documentación contable y un proceso judicial que aparentemente estaba oculto, documentos claves para toda la investigación de la fiscalía. Anotaron que habría, magistrados, fiscales, abogados, familiares, amigos y otros involucrados en esta red denominada criminal para la policía de lavado de activos que se encuentra aquí en la ciudad. Las fuerzas del orden manejan serios indicios de que la red criminal en cuestión fue dirigida con dinero ilícito que provenía, en su mayoría, de una serie de obras sobrevaloradas o inconclusas realizadas durante las dos gestiones de Jorge Velásquez Portocarrero. Al ex funcionario también le vinculan al cobro de coimas y sobornos y ese capital es el que luego habría utilizado para adquirir las naves y demás bienes, para ello, tiene más testaferros y en especial serían ex trabajadores del Goreu. EN LA QUIEBRA Fuentes policiales también dejaron entrever que de hallar culpables de los delitos imputados al expresidente regional y sus primeros cuatro testaferros detenidos, la exautoridad no sólo estaría perjudicado más de lo que esta sino que también estará en la quiebra. Puesto que el ministro Carlos Basombrío antes de viajar informó que las cuatro aeronaves incautadas pasarán a manos de la Policía mientras duren las investigaciones. (Miller Murrieta)

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