Alejandro Gonzáles Espinoza, representante de un grupo de parceleros de cacao de la región Ucayali, admitió que aún viven con temor, después de la masacre de seis agricultores en el Bajo Rayal, ubicado en el distrito de Nueva Requena.

Sustenta su temor en el sentido de que no encuentran justicia que condene dicha masacre. A esto se suma la acusación de algunos detractores, quienes les atribuyen ser narcotraficantes y traficantes de tierra.

Afirma que ninguno de los asociados lo es, y que vienen trabajando como manda la ley, en parcelas ubicadas en los distritos de Nueva Requena y Curimaná. “Desde hace seis años nos dedicamos a la siembra del cacao y en nuestras parcelas no existe ningún árbol de coca, por lo que estamos preparando las pruebas para denunciar a los detractores”, indica.

“Nuestras puertas están abiertas para que cualquier autoridad visite la propiedad de nuestros asociados”, agregó. (Miller Murrieta)

Comentarios