Atalaya-Ucayali.- Padre de familia de 6 hijos, resultó asesinado de 3 certeros balazos, ayer domingo a las 4:30 de la mañana, en la puerta de su domicilio ubicado en la junta vecinal Los Ángeles, después de haber participado de una reunión social. La victima ha sido identificada como: Marco Ramírez Díaz (33), conocido como “Shambira” padre de 6 hijos en etapa escolar, quienes ahora lloran su pronta partida. Todo hace indicar, que este acto estaba planificado, debido a que dos sujetos provistos de arma de fuego a bordo de una motocicleta lineal, color blanco precisamente esperaban a su víctima a pocos metros de su domicilio, dijo el conductor del motokar que había desplazado a la víctima con dirección a su domicilio. Disparo de la muerte Los dos primeros disparos que le impactaron por la espalda de la víctima se registraron cuando la motokar se encontraba en tránsito, a la altura – puerta del cementerio. Y, el disparo fulminante fue altura del cuello, se percuto a algunos metros más del lugar, para ello los asesinos se acercaron al vehículo cuyo chofer logró escapar de la macabra escena, encontrando a Marcos mal herido buscando ponerse a salvo. Luego ambos sujetos se dieron a la fuga con dirección desconocida, sostuvo un vecino del sector, quien contó que se había percatado del atentado tras escuchar los gritos de auxilio de la víctima. Familiares y amigo, lo trasladaron al Centro de Salud, minutos después del atentado, empero el galeno de turno, solo atino en certificar su deceso. Conforme a la necropsia de ley, se ha determinado como diagnóstico: hemorragia interna, con afectación a los dos pulmones, producto de orificios de arma de fuego. Lo venían amenazando Este medio de comunicación se contactó con algunos familiares y amigos de la víctima, quienes coincidieron en responder, que “Shambira” desde meses atrás recibía amenazas de muerte, mediante mensaje de texto a su celular personal, pero no le daba importancia. El Fiscal de turno con apoyo de personal de la Comisaría PNP, investigan el presente caso. No se descarta la teoría de un ajuste de cuentas, con sicarios a sueldo.

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