Una joven madre de 19 años y su menor hija de tres años de edad aproximadamente, fueron cruelmente asesinadas a balazos por un grupo de delincuentes, presuntamente por resistirse al asalto y robo a mano armada en la localidad de Madre de Dios; junta a las víctimas estuvo acompañándolas una amiga, quien de milagro sobrevivió al cobarde ataque. Fue el personal policial de Carreteras de esa localidad, quienes realizando sus patrullaje nocturno en inmediaciones del km. 322 de la vía interoceánica, sector Virgen de la Candelaria, se percataron de la presencia de una persona de sexo femenino quien transitaba con el rostro ensangrentado pidiendo auxilio, toda vez que horas antes fue víctima de asalto y robo a mano armada, brindándola los primeros auxilios a la víctima de iniciales A.I.Q. H (19), esto para no entorpecer las investigaciones policiales, la misma que fue trasladada hasta el hospital Santa Rosa de Puerto Maldonado, siendo atendido por el médico de turno Erick Jesús Gutiérrez, quien diagnosticó herida por Proyectil de Arma de Fuego en tórax, quedando internado en la sala de observación. Ya en el nosocomio la policía tomó conocimiento que la víctima no solo fue baleada, también había sido ultrajada sexualmente, al igual que su amiga y su menor hija, por lo que el personal policial de Carreteras nuevamente se constituyó hasta el lugar donde realizaron un operativo de rastrillaje en la carretera, hallándolas a madre y su hija muertas a la altura del puente “Jallabe”, jurisdicción de Sarayacu, provincia de Tambopata, de inmediato dieron parte a la unidad especializada de la Divincri y al fiscal de turno para las diligencias del levantamiento de los cadáveres e iniciarse las investigaciones. Según la joven sobre viviente, manifestó a la policía que ella junto a su amiga muerta de iniciales K.A.H (19) y su menor hija, a eso de las ocho y media de la noche aproximadamente se desplazaban por la carretera antes mencionada a bordo de su motocicleta marca Honda, modelo Wave-110, color negro con dirección a la localidad de Sarayacu, siendo interceptadas por nueve hampones provistos de arma de fuego, quienes salieron del monte y con palabras soeces nos obligaron a bajarnos de la moto y entregarles las pertenecías de valor que traíamos consigo, pero al resistirnos nos propinaron bofetadas en nuestros rostros, no contentos procedieron a violarnos y luego nos dispararon. “Yo tuve que fingir estar muerta para que no me volvieran a disparar como hicieron con mi amiga y su menor hija, luego que los delincuentes huyeron del lugar, me armé de valor y caminé mal herida hasta que encontré el patrullero policial, quienes finalmente me auxiliaron y me llevaron al hospital donde ahora me encuentro recuperandome”. Aseveró la joven sobreviviente. Se conoció que la occisa era madre soltera y se ganaba la vida trabajando en un bar en la localidad de Satayacu, lugar considerado como “zona minera” y peligrosa, toda vez que los asaltos y robos a mano armada son violentas y muchas veces terminan en asesinatos. (D.Saavedra)

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